SOBRE MÍ

¡Bienvenida a mi web!

Antes de meternos en harina y para que me conozcas un poco, voy a retratarme con algunos detalles de mi vida:

  • No puedo evitar llorar con todas las películas (y ahí puedo incluir hasta un capítulo de Phineas y Ferbe, para sorpresa de mis propios hijos). Dime, por favor, que a ti te pasa lo mismo. Y por cierto, adoro las películas de Woody Allen y de los Hermanos Marx.
  • Tengo una habilidad especial: creo vínculos estrechos entre las personas y soy capaz de intuir su potencial y calibrar sus necesidades
  • Soy artesana por naturaleza me encanta hacerme yo el queso, el pan, el helado, el jabón, el desodorante, las mascarillas...
  • Te habrás dado cuenta de que soy un poco locuela, una adulta que se rinde al lado lúdico de la vida
  • Pero ante todo y sobre todo, me encanta SER MUJER. Y en otra vida... no me importaría nada repetir.

MI MÉTODO DANZA SENSUAL TERAPEUTICA ¿POR QUÉ CREÉ DST?

Soy enfermera de profesión y he ejercido como tal hasta hace aproximadamente unos diez años. Mi lado creativo y artístico -por no hablar de mi pasión por bailar- no se expresaban lo suficiente en esa profesión, así que en un momento dado tomé la decisión de cambiar mi rumbo. Renovar o morir, como suele decirse.

No obstante, a la enfermería tengo que agradecerle las diferentes terapias de desarrollo personal que me han nutrido y que han hecho de mí lo que ahora mismo soy: una mujer y una profesional que trata al ser humano como un conjunto armonioso de cuerpo, mente y espíritu.

Además de enfermera con máster en emergencias y catástrofes, soy también diplomada en: Cuerpo y Consciencia, Coaching, Stretching Global Activo, Terapia Sacro Craneal y Suelo Pélvico por el método Feldenkrais.

También he realizado diferentes formaciones y terapias: Reiki, PNL, Chi-Kung, Rebirthing, Enfermería Antroposófica, Registros Akáshicos, Terapias de útero, cursos de sexualidad, así como diferentes disciplinas artísticas que comprenden las danzas sensuales y la voz. Puedo afirmar que toda estas prácticas y cursos han conformado mi visión personal y profunda del ser humano y, en particular, de la mujer.

¡La vida es un apasionante viaje de experiencias y aprendizajes!

¡Nunca dejes de indagar y curiosear!

Y un buen día -y como autorregalo de cumpleaños- me topé con la experiencia que daría un giro radical a mi vida. Me inscribí en un curso de.. ¡striptease terapéutico! y ya nada volvió a ser lo mismo.

¿Quieres saber por qué?

Porque ese curso derribó de un plumazo todos los obstáculos que me impedían ser la mujer y la persona que realmente deseaba ser. ¡Por fin lo había conseguido! Bastó un fin de semana para decir adiós al miedo, la vergüenza, el pudor y todas las creencias falsas que se habían hecho fuertes en mi cabecita. Y no sólo eso. Me permitió además concebir un punto de vista nuevo respecto a la sexualidad, la sensualidad y el juego erótico.

¡Hice un descubrimiento revelador y fascinante!

Cuando una mujer trasciende su propio cuerpo y penetra en su interior más profundo aparece una mujer nueva, exultante, llena de poder y misterio. Es entonces cuando consigue sentir, disfrutar, mostrarse y aceptarse tal y como es.

La danza como vehículo para llegar al fondo de ti misma

Y empecé a profundizar en ese potencial revelado por la danza. Bailé, bailé y no paré de bailar dando rienda suelta a ese poder sensual liberador.

Entonces una surgió una idea: ¿por qué no un baile erótico donde primase la complicidad del que baila y del que mira pero alejado en cualquier caso de un simple striptease? Yo imaginaba algo mucho más sutil, delicado, pícaro y elegante, algo que despertase la complicidad y el juego. Claro que cabía el peligro de caer en interpretaciones fáciles y críticas atroces, de que la censura y el juicio fácil lo echasen por tierra.

Lejos de desanimarme, confié en mí misma: idear una herramienta para completar la vida sexual y personal tenía que ser posible. La danza podía ser perfectamente el vehículo para llegar al fondo, más allá de la forma. Compartir en un aula este conocimiento con otras mujeres y que tuviese un poder transformador en sus vidas me pareció un reto obligado.

Así nació DST (Danza Sensual Terapéutica), un método que:

Aúna Cuerpo y Alma

Equilibra Esencia y Ego

Aporta seguridad y libertad personales

Crea una mirada más amable hacia nosotras mismas

Despierta el amor hacia nuestro ser femenino

¿Por qué DST pretende ser tan transformador?

Porque radica en algo tan simple como aceptarnos y amarnos, entender nuestra naturaleza cíclica, nuestra psicología femenina, sin compararnos con nadie, siendo nosotras mismas.

Sólo potenciando nuestro valor nos revelaremos como seres únicos e irrepetibles.

Si eres una mujer apasionada por vivir la vida con plenitud, sin miedos ni complejos y quieres conectar con tu fuerza femenina y tu poder personal DST es el instrumento perfecto para ti

Porque además te va a ayudar a reactivar tu relación de pareja o bien a mejorar tu calidad de vida si has sufrido algún tipo de maltrato o estás atravesando un período delicado de tu vida, llámense momentos de baja autoestima o desmotivación personal.

¿Pueden inscribirse los hombres? Por supuesto. También hay grupos para hombres e incluso grupos mixtos para practicar juntos.

 A ellos les puede servir como herramienta para conectar con una nueva masculinidad, o bien para sorprender a sus parejas bailando para ellas.